Thursday, May 26, 2011

Una vida, una historia la de nuestros abuelos inmigrantes


Este video fue el disparador para que mi primo el Negro, me contara esta historia y como mi madre es parte de ella decidí subirlo al blog.

Una filmación turística de la Metro Goldwyn Mayer hablada en inglés mostrando Buenos Aire de1932. Buenos Aires antes de Perón, populismo y el lio que es ahora, ver calle Florida aún no peatonal.
La magnífica obra "Las Nereidas" de Lola Mora. Los bañistas disfrutando de la Playa en Costanera Sur!!!
Plaza de Mayo, un policía dirigiendo el tránsito en una esquina, los autos cuadrados, un hombre ordeñando una vaca por la calle!!!
El Tigre, su edificio histórico, hoy está presa detrás de rejas igual que todas las plaza de Bs.As!, el Hipódromo de Palermo...
La chacarera, la zamba y el mate....

Para los nostálgicos
Aquí abajo está el link de para ver el video:

http://www.youtube.com/watch_popup?v=O2Bvvt7sUA4&pop_ads=NoAdSlots#t=14

...Se me pianta un lagrimón...

Foto tomada de la web

La historia de nuestros abuelos italianos instalados en Rojas provincia de Buenos Aires, por circunstancias de la vida tuvieron que venir a Buenos Aire. Y así lo cuenta mi primo el “Negro”, yo soy su prima hermana la más chica, hija de Peta… y no viví esta historia, historia de vidas pasadas.

".... La nona Palmira avisa ...." va a pasar el lechero "...; con Jorgito, mi hermano, bajamos rajando la escalera del yocoventi (conventillo), lechera en mano y en patas ya que siempre que nos fugábamos a la yeca a jugar a la pelota era así… pantalones cortos con tiradores y arriba en cuero; saliendo del saguán (o zaguán ) ya estaba el vasco con la vaca y el ternero en la puerta; nos llenaba la lechera y ahí nomás le pegábamos un trago de leche recién ordeñada y calentita ( que escherichia coli ni que las pelotas), tan limpia estaba la vaca, que su cola lucía mejor que el pelo de mi vieja. También vi pasar el granjero con su manada de por lo menos treinta pavos, todos igualitos y a los graznidos y cuando elegían al que comprarían lo enganchaba de una pata con un alambre; también pasaba el panadero con un carro como el de los lecheros que era todo una modernidad, pero el del panadero era una miniatura de aquél, que arrastraba a mano y cuando entraba a la casa a entregar el pan, con Jorge le afanábamos el carrito. Yo, con diez años de edad, trabajaba en la Farmacia de Don Luis Pentimalli, un tano muy culto que me hizo farmacéutico sin título a los diez y ocho años; al mi nono Enrique le encantaba la sopa y los duraznos con vino tinto... a Don Luiggi, le polpettine a la salsa, unas albóndigas (almóndigas para nosotros ) que él mismo cocinaba, también maceraba aceitunas negras que eran un manjar; el nono era de la cansoneta… Don Luiggi tenía abono en el Colón. El conventillo estaba en la calle Billingurst 1578 y en el altillo que ocupábamos éramos un montón, el nono Enrique, la nona Palmira, mi vieja María (Maruca) los tíos Ángela, Carlos y Peta ( o Josefa ) y finalmente yo y mi hermano Jorge todo desarrollado en orden de edades de mayor a menor. Mi vieja trabajaba en la Bagley, la tía Ángela era enfermera en el Sanatorio San José, el tío Carlos era tornero en un taller y la tía Peta era enfermera en el Sanatorio Córdoba y mi hermano y yo éramos cadetes en la farmacia de Don Luis, uno a la mañana y el otro por la tarde ya que estábamos en la primaria…
(continuará por Néstor R. Claro)